Edgar Ramírez Roa: “Mis instrumentos los hago con amor y cariño”

Edgar Ramírez Roa: “Mis instrumentos los hago con amor y cariño”

Vildelys Escalona

Nacido en una familia de músicos un 5 de mayo de 1974, en el municipio Seboruco del estado Táchira en Los Andes de Venezuela, Edgar Ramírez Roa, creció en una pequeña aldea donde las herramientas de trabajo serían sus juguetes de niño. Con fincas de café, de vacas y de cambures no le quedaba más alternativa que divertirse con lo que tenía a su alrededor, hasta que su vida toma otros rumbos y su amor por los instrumentos de música crecería cuando se traslada a la edad de nueve años al municipio Seboruco para culminar los estudios de primaria.

 Un vecino sería el promotor de tanta curiosidad al que un niño a tan corta edad se vería sumergido en un mundo de saberes, un simple interés por la madera sería el comienzo de una larga trayectoria pasional, que mantiene viva en un taller ubicado a 100 metros de su casa donde comparte un hogar con su esposa y sus 4 hijos. 

 Hoy es considerado un maestro hacedor de cuatros, sus instrumentos son utilizados por músicos profesionales alrededor del mundo, dejando el nombre de Venezuela cada vez más en alto con sus grandes creaciones como todo un luthier, significado que se le da a una persona encargada de convertir una serie de maderas en instrumentos de cuerdas como el cuatro, las guitarras, violines, violas o violonchelos.

– ¿Cómo surgió el amor por los instrumentos?

-A los nueve años me trasladé a Seboruco para seguir estudiando cuarto grado y al lado de la casa había una carpintería, tenía esa afinidad con la madera y un día el señor me invita a lijar cuestiones de cama, mesas y sillas, desde allí fui familiarizándome con estos materiales. (…) Cuando cumplí años me regalaron un cuatro y mi hermano casualmente me lo rompe y yo lo quería reparar, con la excusa de reparar el cuatro, comienzo la carrera de la luthería.

 ¿Fue fácil comenzar hacer un luthier?

-En el pueblo no había quien construyera instrumentos, ni nadie que trabajara este arte ni siquiera reparaciones y yo tampoco tenía mucha idea, fue un reto bastante grande, tuve que usar cuchillos de la cocina de mi mamá porque esos días que estaba comenzando el señor vendió la carpintería y entonces me quedé sin herramientas que me podían servir para este trabajo. Existen herramientas que son muy exclusivas como cepillos y cuchillos con excelentes cortes.

 ¿Tiene preferencia por alguno de tus instrumentos?

-En un principio empecé reparando un cuatro, después hice guitarra, arpa, bandolas, maracas y muchos otros instrumentos, me gusta trabajar con todos, pero, mis cuatros han gustado mucho en el país, entonces seguimos haciendo cuatros, eso no lo podemos cambiar, haciéndolo siempre con amor y cariño. 

 ¿Hubo personas que no creyeran en ese talento?

– Mis padres me decían que eso no servía económicamente, pero lo decían porque yo no cobraba por mi trabajo. Muchas veces uno quiere hacer algo y lo primero que lanzan es no, es imposible, esa parte negativa cae primero que la positiva la cuestión es uno trazarse retos y metas, todo se puede lograr.

 ¿Quiénes influyeron en su vida?

-Fueron muchos principalmente mi familia, que a lo largo de mi vida me han ayudado, mis hermanos y mis padres han sido influyentes, mi hermano William sobre todo me ayudó en corregir esos errores de afinación que son tan difíciles de aprender. Está también uno que para mí es como un hermano mayor José Rondón, que tan bien fue un buen consejero de corregir mis errores y criticar mis instrumentos, hay personas que no aceptan las críticas yo si las acepto estas son muy importantísimas en este tipo de trabajo, aceptarlas como una sugerencia para mejorar. El maestro Domingo Moret del grupo Raíces de Venezuela que también fue una gran ayuda y un gran aliado en mi trabajo de por sí es él quien me ayudó para entrevistarme con el maestro Ramón Blanco, los hermanos Álvarez también fueron una mano amiga en todo este camino de aprendizajes.

– ¿Qué partes del mundo han recorrido estos instrumentos?

-La noticia se riega y yo ni me entero, el cuatro ha surgido de una manera extraordinaria, hoy en día cuando uno ve a un cuatrista tocando en cualquier parte del mundo, desde Londres hasta en Japón me llena de mucha alegría eso es muy importante para nuestra cultura y nuestra identidad, siendo un instrumento insignia. Entre esos artistas que les dan un valor más significativo a mis instrumentos está Cheo Hurtado, que hace sus giras por todo el mundo y utiliza mis cuatros desde hace años. En Francia el maestro Cristóbal Soto tiene varios de mis instrumentos, desde Irlanda Miguel Siso, Jorge Linares en Estados Unidos, la agrupación musical de C4Trio también. Son tantos amigos que les gusta tener un cuatro construido por mí, diseñado en Seboruco, el productor musical de Ricardo Montaner y el de Servando y Florentino poseen un cuatro de mi autoría. Es una alegría que los Grammy que se han obtenido en los últimos años esté un cuatro de Edgar Ramírez sonando.

– ¿Cuándo decide crear un taller?

-Uno no sabe a dónde va llegar por eso siempre a quien le pueda dar un consejo le digo que si va a empezar algo que lo haga bien y se esmere porque no sabrá a donde va a llegar. Yo empecé con este taller sin darme cuenta me puse a comparar mis instrumentos con otros y ya había superado muchas cosas, esto fue sucediendo naturalmente se fueron dando por el trabajo por el esmero que le coloqué, el querer hacer las cosas bien y eso me dio muy buenos resultados. Hoy en día bendito Dios tengo un taller bien surtido de herramientas.

– ¿Cuántos instrumentos ha realizado y cuántos elabora al año?

-He realizado más o menos como unos mil durante toda mi vida. Mientras que al año como unos 60, 70 y 80, dependiendo de los instrumentos que desee elaborar, porque hay unos de estudios que se realizan más rápido porque no son necesarias tantas técnicas.

– ¿Utiliza la tecnología a su favor?

-Si la utilizamos, aunque quisiera utilizar más, hay muchas máquinas que simplifican el trabajo que para uno son imposibles y difíciles que llevan mucho tiempo, una de las herramientas que tiene muchos años y es muy útil en la luthería es la ruteadora, que ayuda bastante para sacar la madera y hacer las incrustaciones, hacer la roseta o para hacer las clavijas al cuatro. La tecnología es una buena herramienta para que ayude en el trabajo.

– ¿Utiliza alguna pieza artesanal para la elaboración de sus cuatros?

-Sí, hay herramientas muy útiles y muy antiguas como el gramil, ésta me ha ayudado mucho, fue mi escuela, incluso cuando fui a comprarla no la encontré en la ferretería, entonces la fabriqué yo mismo al ser una herramienta artesanal la necesitaba para hacer la taracea del cuatro. Ese adorno multicolor en los instrumentos algunos los hacen con pinturas yo las hago con madera con chapillas, que estén previamente teñidas es algo bonito, pero también es complicado de realizar, considerado como una tecnología, pero ancestral.

– ¿En qué momento es reconocido como un luthier?

-Me empezaron a llamar así y yo ni siquiera sabía que era eso, cuando salieron los primeros cuatros sonoros de buen volumen la gente empezó hablar.

– ¿Qué haces en tu tiempo libre?

-Antes lo dedicaba al deporte, corría, jugaba futbolito, ahora lo comparto con mi familia, en mi pueblo hay muchos sitios bonitos donde ir, sino salimos también leo.

– ¿Algún libro favorito?

-Padre Rico, Padre Pobre es unlibro de Robert Kiyosaki y Sharon Lechter, que enseña mucho.

– ¿Puede el celular absorber tu tiempo?

-A pesar que uno ve mucho el teléfono se aprende mucho con él, por ejemplo, está Youtube que se aprende muchísimo es como una enciclopedia muy grande de aprendizaje.

– ¿Su familia trabaja en el taller?

-Mi esposa es muy talentosa a parte que cocina muy sabroso, atiende muy bien a mis hijos y al hogar también participa en la costura y en la elaboración de un proceso que se hace con los estuches rígidos para el instrumento. Mis hijos me ayudan en sus tiempos libres, están ahorita estudiando y se les da su tiempo de preparación. También me ayudan con la parte de las redes sociales a la que yo no le he dedicado tanto tiempo porque le dedico más tiempo a la tecnología del trabajo, ellos me colaboran y me complementan en las partes que yo tenga deficiencia.

– ¿Has recibido apoyo gubernamental?

-Sí, para construir el taller me ayudaron por parte del Estado, me ayudaron para hacer mis arreglos y remodelaciones.     

– ¿Existe una época del año en la que es más conveniente trabajar y otras en la que no?

-Yo dependo mucho de la humedad, es nuestra principal enemiga en la luthería, todo el año es bueno para trabajar, pero el problema acá es la humedad relativa cuando es muy alta es mala pegar o pintar los instrumentos. En el caso de los carpinteros trabajan con espesores más sólidos y no se siente mucho, pero en nuestro caso los espesores son muy mínimos entonces a la hora de pegar afecta, el instrumento puede estar terminado y muy bonito, pero si sale a un sitio donde la humedad suba mucho o baje muy drásticamente se tiende a reventar. Tenemos que buscar la humedad adecuada para poder trabajar y que el trabajo perdure por los años. Igual nunca perdemos el norte de seguir trabajando y seguir creando cosas nuevas, la artesanía representa a un país y en el nivel que uno está cualquier instrumento cualquier obra que salga al mundo lleva esa insignia venezolana.

– ¿Algún mensaje que quieras hacer llegar?

-Mi trabajo es muy humilde hecho con amor y cariño, se trata de hacer un trabajo bien de calidad que le guste a la gente fallar es de humanos, pero si uno lo hace también tenemos que tener las ganas de seguir hacia adelante. Seguiremos haciendo cosas maravillosas con todo y los obstáculos que se nos atraviesen. A los jóvenes les digo que, si van hacer luthería, artesanía o lo que quieran que las hagan bien, sin fanatismo, apoyándose de las redes sociales porque a través de ella se aprende muchísimo.  

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