El 15 de agosto de 1805, Simón Bolívar realizó en Roma el célebre juramento de dedicar su vida a la liberación de América. “Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por la Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”.